Capítulo 36: De vuelta y vuelta
Mi tía está gimoteando bajo el umbral de la que ha sido mi habitación durante estos días. Mi tío le abraza por detrás intentando calmarla. Los dos me observan mientras hago la mochila. Es muy, muy temprano. Casi de madrugada. El único autobús que sale por la mañana hacia Madrid lo hace para llegar a la capital en la hora punta. -Vamos, tía, deja de llorar. Vas a conseguir que llore yo también. -Es que has tardado 15 años en volver al pueblo y ahora te vas… -dice entre lágrimas. Me acerco a ella y le acaricio los brazos. -Volveré. Tengo que venir a por la moto. -¡Ja! -salta mi tío. -Con el carné en regla. Si no, se queda aquí. Le gruño divertida y vuelvo a la cama para cerrar la mochila. -Vamos. Mañana empiezo las prácticas y no quiero perder el bus. Me llevan a la parada. Allí la despedida se alarga hasta que nos llama la atención el chófer del autobús. -Muchas gracias por todo. Sois los mejores tíos que tengo. -¿Mejor que los de Barcelona? -pregunta mi tía. ...