Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como la palabra l

Capítulo 30: ¿Y si fuera ella?

Imagen
Raúl lanza varios papeles al aire y nos caen encima lentamente. Son los apuntes de nuestro último examen. -¡Dios, pensé que no llegaría nunca este día! -grita al aire. Yo no estoy tan liberada. Sí, hemos acabado los exámenes, pero a mi me espera un verano muy aburrido. Sólo unas tristes prácticas en una emisora de radio de onda corta en pleno agosto. -Vente con nosotros a la playa! -No tengo pasta. Y ganas tampoco. -Vale, abuela. Estás de un coñazo últimamente... Molabas más cuando eras una folladora. Le miraría con odio pero no tengo ganas de discutir. Encojo los hombros y camino hacia el metro arrastrando los pies. -Oye, esta noche nos vamos de fiesta, ¿no? -me dice ilusionado. -Para celebrarlo. Resoplo. -Va, tía, desconecta un poco. Te has dejado los cuernos este mes estudiando, has sido como una monja de clausura y apenas te has relacionado con la gente. Te toca disfrutar. -¿Disfrutar el qué? ¿Otra noche donde la única diversión es beber alcohol en un bar...

Capítulo 29: Quizá

Imagen
Mi madre se interpone entre la puerta y yo mientras me mira de arriba abajo. -¿Pero otra vez vas a salir, hija? -Ay, mamá, no empieces -le respondo cansada. Intento esquivarla y ella tampoco me lo pone muy difícil. Cuando abro la puerta dice su última palabra. -Que sepas que no me gusta nada lo que haces. Una cosa es que seas… -se le queda atrapada en el paladar la palabra L, -y otra que pienses que puedes hacer lo que te da la gana. Mientras sigas viviendo en esta casa… Entorno los ojos al oír esa frase. Su casa, sus reglas. Nos sabemos el discurso de memoria. -Vamos, mamá, pero si estoy trayendo buenas notas. Mi madre refunfuña. Sabe que tengo razón, pero yo también sé que no puedo utilizar ese argumento para mi defensa. No es mi papel como estudiante lo que está en cuestión. -Es la última, lo prometo. Abro la puerta y me marcho. Corte a exterior. Puerta de la discoteca. Noche. Veo a las chicas hacer fila para entrar, como si fueran ganado para la marca. ...

Capítulo 15: Calma chicha

Imagen
Es la 1:06 cuando miro la hora antes de entrar en casa. Es temprano para un sábado pero sé que mi madre me va a echar la bronca. Por lo que sea. Ya se inventará una excusa sobre la marcha. Que huelo a alcohol o que llevo malas pintas, por ejemplo. A pesar de eso, no me molesto en ser silenciosa al abrir la puerta. Nada de andar de puntillas. Nada de girar los pomos de las puertas despacito mientras pienso que tengo que poner aceite en las bisagras para que no chirríen tanto. La casa está en silencio. Paso por el baño y me quito el maquillaje. Desde que estoy con Mamen me maquillo. Antes sólo lo hacía para ocasiones especiales. Bien mirado, salir con Mamen es siempre una ocasión especial. Al salir del baño me topo con mi madre. Le saludo y quedo a la espera de sus comentarios. -¿Ya estás aquí? ¡Qué pronto! -me suelta. ¿Todas las madres tienen estos arrebatos esquizofrénicos o es sólo la mía? Ahora bien, ahora mal, ahora ni fú ni fa. Me dirijo a mi habitación cuando mi ...

Capítulo 4: La palabra L

Imagen
No la he vuelto a ver. Aquel día llegué con una sensación agridulce a la facultad. Por aquel arranque de valentía y lucha a contracorriente que me asaltó acabé llegando tarde a clase. Localicé a Raúl y me senté detrás de él porque era el único asiento libre que quedaba cerca de mi amigo. Mientras avanzaba por el pasillo de clase me miraba y movía la cabeza asintiendo para preguntarme qué tal había ido la cosa. Yo negué con la cabeza y me senté a su espalda. Cuando se acabó la clase se giró rápidamente y me preguntó. -¿Qué ha pasado?